Zarzaquemada, San Nicasio y el Centro
Bloques de los años sesenta y setenta, muchos sin reforma en la entrada. La cerradura es la misma que se puso con el edificio, y un bombín de esa época no aguanta ni el bumping ni una ganzúa de las de ahora.
Cerraduras, puertas blindadas, rejas y apertura de puertas. Presupuesto GRATIS, sin compromiso y sin sorpresas: llámenos y le decimos el precio.
4,9 Más de 180 opiniones en Google · Lunes a viernes de 8:00 a 20:00
De Alcorcón a Leganés
El taller de Marcos está en Alcorcón, en la calle Porto Colón, junto a la Plaza de Lugo. Leganés nos pilla muy cerca, así que nos acercamos con rapidez.
Aquí no hay centralita ni reparto de avisos. Le atiende Marcos, va él a ver la puerta, le da él el precio y lo hace él.
En Leganés conviven barrios muy distintos. Lo que necesita un piso de Zarzaquemada no se parece a lo que necesita un piso nuevo de Arroyo Culebro.
Bloques de los años sesenta y setenta, muchos sin reforma en la entrada. La cerradura es la misma que se puso con el edificio, y un bombín de esa época no aguanta ni el bumping ni una ganzúa de las de ahora.
Portales con muchos vecinos y mucho movimiento. Lo que más nos piden es cambiar la cerradura al entrar en un piso de alquiler o después de perder unas llaves, y reforzar la puerta con escudo y cerrojo.
Vivienda más reciente, con buenas puertas pero con el bombín básico de la promotora. Ahí la mejora es pequeña y barata: un bombín de alta seguridad, y en los bajos, rejas en las ventanas que dan al jardín.
¿Reconoce su barrio? Llame al 663 250 778 y le decimos qué necesita de verdad.
Servicios
Es el trabajo que más hacemos en Leganés. Y casi siempre llega tarde: la gente cambia la cerradura cuando ya ha pasado algo.
Hay tres momentos en los que conviene cambiarla sin esperar. Cuando entra a vivir en un piso que ha tenido otros dueños o inquilinos, porque no sabe cuántas copias hay por ahí. Cuando pierde las llaves o se las roban. Y cuando la llave empieza a costar al girar.
Lo último es un aviso, no una manía. Una cerradura que raspa hoy es una llave partida dentro de unas semanas. Repararla a tiempo suele costar menos que abrir la puerta después.
En los bloques antiguos de Zarzaquemada y San Nicasio muchas veces basta con cambiar el bombín por uno antibumping con llave de seguridad. Si la cerradura entera está gastada, se lo decimos y le damos las dos opciones con su precio.
→ Más detalle en cambio de cerraduras · y en reparación de cerraduras
Si la puerta de su casa es de madera maciza y poco más, es el punto por el que entraría cualquiera. Una puerta blindada cambia eso.
Primero vamos a ver la que tiene. Medimos el hueco, miramos el marco y las bisagras, y le decimos si se puede blindar la puerta actual o si compensa poner una nueva. En muchos pisos de Leganés la hoja está sana y el blindaje sale bastante más barato que cambiarla.
Si el marco no aguanta, entonces sí: puerta blindada nueva o acorazada, con cerradura de seguridad y escudo protector. Usted elige con las dos opciones delante y con el precio de cada una.
Un bajo con la ventana a la calle es la entrada más fácil de un edificio. En Leganés hay muchos, sobre todo en los bloques del Centro y de Zarzaquemada.
Hacemos las rejas con la medida exacta de su ventana, en el taller, y las instalamos ancladas a la fachada. Sin piezas de catálogo que luego hay que forzar para que encajen.
Si quiere poder abrirlas desde dentro, se hacen abatibles con cerradura. Y si no quiere que su ventana parezca una celda, hay diseños de barrote fino que apenas se notan desde la calle.
Se ha cerrado la puerta con las llaves dentro. Pasa más de lo que parece, y casi siempre tiene arreglo sin romper nada.
Marcos trabaja con apertura sin daños como primera opción. Solo hay que romper el bombín cuando está dañado o forzado, o cuando es de un tipo que no deja otra salida. Si es su caso, se lo decimos antes de tocar la puerta y con el precio del bombín nuevo por delante.
Atendemos de lunes a viernes, de 8:00 a 20:00. Llámenos, y dentro de ese horario nos acercamos a Leganés con rapidez.
Es la forma más barata de hacer más difícil una puerta. Un segundo punto de cierre obliga a quien quiera entrar a empezar de nuevo.
Instalamos cerrojos de sobreponer y de embutir, con la misma llave que la cerradura principal si lo prefiere, para no ir con un llavero de portero.
Es una buena opción en pisos de alquiler de El Carrascal o San Nicasio, cuando no quiere invertir en una puerta nueva pero sí dormir más tranquilo.
Puertas que se descuelgan, que rozan el marco o que hay que empujar para que cierre el pestillo. En edificios con tantos años como los de Leganés, es de lo más habitual.
Ajustar bisagras y cierres cuesta poco. Esperar a que la puerta no cierre cuesta bastante más.
Las viviendas
Leganés es una ciudad de barrios muy marcados. Zarzaquemada es el más poblado; El Carrascal se proyectó a comienzos de los años ochenta, al este de Zarzaquemada; Leganés Norte es de los más modernos y, por el sur, junto al parque de Polvoranca, está Arroyo Culebro. Cada uno tiene sus portales, sus puertas y sus problemas.
El presupuesto
En Leganés cada barrio es un tipo de trabajo distinto: un portal con décadas de uso no se trata igual que una vivienda de obra nueva. Primero vemos la puerta y el portal; luego le damos el precio.
Lo que sí le podemos prometer: la visita y el presupuesto son gratis, le decimos el precio antes de empezar y es el que paga al terminar. Sin sorpresas.
Paso a paso
Cuatro pasos, tanto si es un portal de Zarzaquemada como una casa de Arroyo Culebro. Siempre sabe qué va a pasar y cuánto le va a costar.
Nos cuenta qué le pasa y si es un portal, una casa o un trastero. Marcos le dice por teléfono si se resuelve en el momento o si hay que ir a verlo.
Miramos la puerta, el marco y, si es una comunidad, el portal. Le decimos qué haríamos y qué no hace falta hacer.
Antes de empezar y con las opciones delante, cada una con su precio. Ese precio no cambia al terminar.
Lo probamos con usted delante. Si algo no queda bien, volvemos a Leganés y lo dejamos como debe estar.
De la llamada al trabajo terminado, sin sorpresas. Llame al 663 250 778
Por qué nosotros
Dónde vamos
¿No ve su barrio? Llámenos igualmente: vamos a todo Leganés.
Aquí va el mapa de Google.
Para enseñarlo tenemos que conectar con Google, y entonces Google recibe su dirección IP. Solo lo hacemos si usted nos deja.
Salimos desde nuestro taller de Alcorcón y nos acercamos a Leganés con rapidez.
Preguntas frecuentes
Son las dudas que más nos plantean por teléfono. Si la suya no está aquí, llámenos y se la resolvemos en un minuto, sin compromiso.
No. Ir a verla y darle el presupuesto es gratis, sea un portal con años o una vivienda de obra nueva. Si no le encaja, la visita no le cuesta nada.
De lunes a viernes, de 8:00 a 20:00. Lo que nos llega fuera de ese horario se atiende a primera hora del siguiente día laborable.
Salimos desde nuestro taller de Alcorcón. Dentro del horario, normalmente el mismo día o el siguiente, según la agenda. Se lo decimos por teléfono, sin dejarlo en el aire.
Es lo recomendable. No sabe cuántas copias de la llave hay ni quién las tiene. Muchas veces basta con cambiar el bombín, que es rápido y económico.
Es un bombín preparado para resistir el bumping, una técnica que abre muchas cerraduras antiguas sin dejar marcas. Si su cerradura tiene más de quince años, es probable que le convenga.
Si el marco y la hoja están en buen estado, sí, y sale más barato. Lo comprobamos en la visita y, si no compensa, se lo decimos.
Sí. Cerraduras de portal, puertas de garaje, trasteros y llaves maestras. Puede llamarnos usted o su administrador.
Sí. Si tiene un parte abierto, le damos el presupuesto por escrito para que se lo presente a su aseguradora.
Sí: trasteros, garajes y portal, y llaves nuevas para los vecinos que las necesiten.
No siempre. Muchas veces se ajusta el marco o se cambia solo la cerradura. Si la puerta no tiene arreglo, se lo decimos y proponemos una blindada.
¿Le ayudamos?
De lunes a viernes, de 8:00 a 20:00. Visita y presupuesto sin compromiso, en cualquier barrio de Leganés.
Si lo prefiere, déjenos un mensaje con el barrio y lo que necesita, y le llamamos nosotros.