Puerta descolgada
El peso de la hoja acaba venciendo las bisagras. La puerta baja unos milímetros, empieza a tocar el marco y el pestillo ya no cae en su sitio. Se corrige ajustando o sustituyendo las bisagras y devolviendo la hoja a su posición.
La puerta roza con el suelo. Hay que levantarla para echar la llave. O ya no cierra a la primera y acaba cerrándose de un portazo. Es lo que más vemos en reparación de puertas en Alcorcón, y casi siempre tiene arreglo.
Vamos a su casa, buscamos por qué falla y le decimos el precio antes de tocar nada. Cambiar la puerta entera es la última opción, no la primera.
Las averías
Una puerta no se estropea de un día para otro. Se va moviendo poco a poco, hasta que un día cuesta cerrarla. Estos son los casos de siempre:
El peso de la hoja acaba venciendo las bisagras. La puerta baja unos milímetros, empieza a tocar el marco y el pestillo ya no cae en su sitio. Se corrige ajustando o sustituyendo las bisagras y devolviendo la hoja a su posición.
El roce es un aviso: si se deja, la hoja se marca y el suelo se raya. Casi siempre viene de una bisagra caída o de que la madera ha trabajado. Lo localizamos y lo ajustamos.
La madera se hincha con la humedad y se encoge con el calor. La puerta que en verano cierra sola, en invierno se atasca. No hay que cambiarla: se ajusta para que funcione bien en cualquier época del año.
A veces la puerta está bien y lo que falla es el mecanismo. Entonces se lo decimos, y lo que toca es una reparación de cerraduras.
Lo que más arreglamos
Es la mayor parte de lo que arreglamos. En un bloque de los años 60 u 80 del Casco Histórico o de San José de Valderas, o en un piso reciente del Ensanche Sur, la madera trabaja igual y los achaques se repiten: bisagras vencidas, una hoja que se ha movido, un cerradero que ya no coincide con el pestillo.
Una puerta de madera bien hecha dura muchos años. Por eso, antes de hablar de cambiarla, la reparamos: ajustamos o cambiamos las bisagras, corregimos la holgura con el marco y recolocamos el cerradero para que el pestillo entre sin forzar. En la puerta de entrada y en las de paso.
Otros casos
Paso a paso
Si roza, si cruje, si hay que levantarla. Con eso ya nos hacemos una idea.
En Alcorcón le damos hora para el mismo día, de lunes a viernes, de 8:00 a 20:00. Lo difícil de una puerta es el diagnóstico: encontrar el motivo real por el que falla.
Con el precio antes de empezar. Usted decide.
Que abra, que cierre y que la llave gire sin forzar. Con un año de garantía en mano de obra.
De la llamada al trabajo terminado, sin sorpresas. Llame al 663 250 778
Por qué nosotros
Opiniones de clientes
Preguntas frecuentes
Son las dudas que más nos plantean por teléfono. Si la suya no está aquí, llámenos y se la resolvemos en un minuto, sin compromiso.
Casi siempre tiene arreglo. El roce suele venir de unas bisagras descolgadas o de que la madera ha trabajado con la humedad, y se corrige ajustando. Cambiar la puerta entera es la última opción, no la primera.
De madera, metálicas, blindadas y acorazadas. De entrada y de paso, en viviendas y en negocios. Lo que cambia es la solución, no el servicio.
La mayoría se resuelve en la misma visita. Si hace falta un herraje concreto que haya que pedir, le decimos el plazo antes de empezar.
Depende de la puerta y de la avería. Cada trabajo es distinto, por eso no hay precios fijos, pero el presupuesto es siempre gratis y sin compromiso.
Sí, en la puerta de entrada: blindadas y acorazadas, cuando reparar la suya no compensa.
En Alcorcón, normalmente sí, de lunes a viernes, de 8:00 a 20:00. Si nos avisa fuera de ese horario, le llamamos a primera hora del siguiente día laborable.
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